lunes, 4 de abril de 2011

Mi ultimo día en la tierra...

¿Qué sucedería en el mundo si HOY murieras? ¿Cómo te recordarían la gente que te conoció y cómo afectaría sus vidas? ¿Cambiaría algo en alguna parte del mundo?

Si fuera mi caso, seguramente el cielo se tornaría gris, todas las personas en el mundo llorarían y lamentarían mi perdida, el gobierno dedicaría un día internacional a mi memoria. Músicos de todo el mundo escribirían canciones sobre mi vida, poetas y escritores harían obras sobre mi vida y trabajo, que pronto, se convertirían en "best sellers" en todo el mundo... ¡ESO NI YO ME LO CREÓ! SI YO MURIERA HOY, EL MUNDO SEGUIRÍA SU CURSO TAL Y COMO LO HACE CADA DÍA. Probablemente solo mi familia y amigos más cercanos se enterarían y les dolería un poco. Cuando pienso que sucedería si HOY fuera mi ultimo día en la tierra, aparecen una serie de preguntas del cómo empleé cada segundo de mi vida, como por ejemplo:

               ¿Cuanto tiempo pasas viendo TV diariamente?
               ¿Cuanto tiempo navegas por el Internet?
               ¿Cuánto tiempo esperas en el tráfico camino a la universidad o trabajo?
               ¿Cuánto tiempo dedicas para el estudio, aseo personal, comer... etc.?
               y probablemente la más importante... ¿Cuantas vidas has impactado?

Algunos estudios hechos en el año 2010 revelan que un americano promedio invierte 13 horas a la semana a navegar online y ver televisión, es decir, aproximadamente 2 horas diarias. Probablemente, no sea una cifra muy impresionante, sin embargo, si vamos sumando el tiempo de cada actividad que hacemos cada día, ¡podríamos asustarnos o por fin entender porque no nos alcanza el tiempo! Te reto a que en una hoja de papel escribas como empleas tu tiempo día a día y observes a que cosas le dedicas más tiempo del necesario. En mi caso, me di cuenta de que ¡invierto más tiempo en rascarme la barriga que ha leer un buen libro!

Ahora, ¿y esto que tiene que ver con que hoy fuera mi ultimo día en la tierra? Pues, ¡MUCHO! En Efesios 5:15-16 dice: "Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios aprovechando cada momento oportuno, porque los días son malos." (NVI) ¿Realmente vale la pena las cosas en las que invertimos nuestro tiempo? Nadie tiene asegurado cuanto tiempo vivirá en la tierra. Cada vez es más la inseguridad y violencia en el entorno dónde vivimos y los desastres naturales que pasan sin previo aviso, sin mencionar lo vulnerables que somos ante tanta oleada de nuevas enfermedades y virus que aparecen cada año. APROVECHEMOS el tiempo que tenemos, viviendo como si hoy fuera nuestro último día en la tierra. Creo que si entendemos este concepto, PODRÍAMOS VIVIR AL MÁXIMO CADA DÍA. ¿Cuántas veces nos levantamos refunfuñando de que no tenemos ganas de hacer nada, o porque no me siento cómodo en la universidad o en el trabajo, o porque simplemente tenemos flojera y no queremos hacer nada? Si supiéramos al cien por ciento cuando sería nuestro último día de vida, creo que hasta tendríamos una lista de cosas que hacer antes que llegue ese día. (Si se te viene a la mente un par de películas al leer esto, seguramente has invertido un buen tiempo en el cine o en el canal de películas... ¡yo te podría mencionar 3!)
              
Muchas veces es necesario que algún evento fuerte nos sacuda la cabeza para darnos cuenta de lo más obvio. Tras la muerte de un amigo muy querido por muchos, pude reflexionar la importancia de cómo empleamos nuestro tiempo todos los días, y de cómo utilizamos ese tiempo para cambiar otras vidas... Cuando lleguemos al cielo, nadie se escapará de la evaluación que hará Dios de nuestra vida, en la cual nos preguntará ¿Qué tan bien empleaste el tiempo y recursos que te otorgué? Hoy es el tiempo en que cambiemos la manera en que utilizamos nuestro tiempo, y que invirtamos lo mejor posible cada segundo en cosas que valen la pena. ¿Cuánto tiempo dedicas para ejercitar tu espíritu leyendo la Biblia? Estarías preparado si hoy viniera Cristo a recogerte? Te dejo con este pasaje para que lo reflexiones...

"Por lo tanto, manténganse despiertos, porque no saben que día vendrá su Señor. Pero entiendan esto: Si un dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, se mantendría despierto para no dejarlo forzar la entrada. Por eso también ustedes deben estar preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperen."

Mateo 24:42-44

No hay comentarios:

Publicar un comentario