martes, 3 de mayo de 2011

¿Quién es Cristo?

Lo que hace polémica entre religiones, entre filósofos y creyentes, es la pregunta ¿Quién es Cristo? ¿Él existió? ¿Fue un hombre, profeta o Dios en persona? Entender esto no solo es cuestión de hechos y datos (aunque sí los hay) sino que es algo aún más desafiante… CREER POR FÉ. Ahora, empecemos por lo que al ser humano le es más fácil de entender… los hechos y datos. En la Biblia desde miles de años antes del nacimiento de Cristo, ya se venía anticipando por medio de los profetas. El tiempo como lo conocemos hoy en día esta partido en dos mitades tomando como punto central… EL NACIMIENTO DE CRISTO… Es por eso que tenemos el tiempo dividido A.C. (antes de Cristo) y D.C. (Después de Cristo) Bueno, muchos podrán decir que fue obra de la Iglesia y su influencia que se dividiera así… Entonces, ¿Por qué se libraron tantas batallas en tiempos de antaño por poseer los lugares donde ese hombre habitó y murió (las cruzadas)? ¿Cómo puede el hombre explicar como solo un hombre pudo cambiar la vida de 12 hombres de manera tan radical (sus discípulos, que de por sí, son testigos fieles de que Cristo existió)? ¿Por qué el libro más sobresaliente, que es la Biblia, está prácticamente a mostrar como se predijo el nacimiento de este hombre y cómo Él cambió todo como era conocido antes?

En nuestros tiempos, de cierta manera, podemos observar aún con más detalle como todo fue parte de un plan bien diseñado el que Cristo naciera. Dios planeo un árbol genético muy específico para que Cristo fuera de linaje real (el rey David), tal como el lo prometió… Escogió el tiempo adecuado para su nacimiento, que probablemente era aún más caótico de lo que vivimos hoy en día… Jesucristo se presentó al mundo la máxima expresión del amor de Dios por su mejor creación… el hombre. Si, de hecho, en la Biblia, en muchas partes Dios afirma que su mejor creación fue el hombre. ¡Nos hizo a su imagen! Y nos puso aun por encima de seres celestiales (los ángeles) (Hebreos 1) Y también fuimos los que más le decepcionamos al pecar… Sin embargo fue capaz de hacerse hombre (Cristo) para salvarnos de la muerte y darnos una nueva oportunidad de vivir. Entiéndase que desde el principio el hombre fue condenado a la muerte por su pecado, hasta que Cristo cambió esto…

Jesucristo se nos llamó sus hermanos, sus amigos (antes de morir dijo que “no había dicha más grande que morir por los amigos…”) y como herederos del trono celestial. Ahora lo más difícil para el hombre… CREER. Cualquier discusión, reclamo o protesta por esto no tiene sentido. El decir ¿De qué me sirve creer? ¿Para qué perder mi tiempo? son cuestiones meramente innecesarias y fuera de lugar. Dios dio la oportunidad de aceptar su regalo o rechazarlo… Así que cada quien que escoja lo que quiera. SIN EMBARGO, quiero contarles los beneficios de creer…

Beneficio No.1 VIDA ETERNA ¿Qué persona no pelea contra el tiempo y la vejez?¿Quién no quisiera vivir por siempre? La respuesta la dan la exagerada cantidad de productos cosméticos y tratamientos de última tecnología para “tratar” de detener el tiempo. El creer que Cristo es Dios mismo significa aceptar el sacrificio que hizo Él en la cruz y que a través de Él podamos ingresar al libro de la vida y entrar al Reino de los Cielos.

Beneficio No.2 PAZ Hoy más que nunca el mundo quiere paz. Solo a mencionar que en nuestro propio país Guatemala no podemos ver si quiera un día sin una muerte a causa de la violencia. No hay nada más satisfactorio que salir a la calle sabiendo que tenemos un pase seguro al Reino de los Cielos, y que nunca podrá ser arrebatado de nuestras manos.

Beneficio No. 3 GOZO Cada día me sorprendo aún más al ver cuanta persona pierde la alegría y las ganas de vivir, y más triste aún, que jóvenes desperdician su vida diariamente. El vivir para Cristo no da una alegría pasajera como muchas de las cosas nos la dan, sino que es una  alegría que perdura para siempre.

Beneficio No.4 YO TE CUIDARÉ Y BENDECIRÉ Es lo que dice Dios. Aceptar el más grande regalo de Dios a nosotros, su hijo, nos abre un seguro mejor que cualquier banco puede dar. El ha prometido suplir TODAS nuestras necesidades, y más aún, expandir nuestro territorio y darnos aún más según SU VOLUNTAD.

Estos son algunos de los MUCHOS beneficios de tener a Cristo. Así que queda a criterio de cada quien creer o no creer. Por mi parte, no puede haber mejor decisión de la que ya tome, y es CREER EN CRISTO, Y CREER LO QUÉ EL HA HECHO Y HARÁ POR MI…

Pronto, las publicaciones darán un nuevo giro… esperen lo que viene, que seguramente bendecirá tu vida…

viernes, 15 de abril de 2011

Política: Una pústula supurando…

Después de un buen tiempo de no escribir en este espacio, decidí tratar un tema bastante polémico y preocupante en estos tiempos, sobre todo para nuestro país Guatemala. A nivel internacional se está viviendo una increíble tensión política. Por ejemplo, la caída de Mubarak en Egipto, el conflicto político-civil en Libia, la Milicia en Venezuela y uno de los más descarados casos en la política internacional, el divorcio de la primera dama de Guatemala para poder continuar en el poder… A nivel internacional, la ambición al poder, la inconformidad y repudio al despotismo y comunismo del pueblo hacia los gobiernos cada vez es más común y noticia en noticieros y prensa. La corrupción cada vez es más grande, y de forma más indignante, el cómo los corruptos silencian a la voz del pueblo. Ahora, ¿porque de repente tratar un tema como éste? ¿Qué significancia tiene en nuestra vida diaria un tema cómo la política? Y la respuesta es, en TODO. De una simple decisión con nuestro voto, somos responsables del por venir de nuestro país, sin embargo es Dios quién toma la última palabra en todo. Esta mañana estuve viendo un diálogo en CALA, programa de CNN en Español, con la diputada venezolana María Corina Machado quien está luchando por un mejor futuro para su país, dónde se puede observar el posible futuro de nuestra querida Guatemala, un país donde burlarse de la constitución es la costumbre diaria de los políticos. Sin embargo mencionó varios puntos importantes que me llamaron mucho la atención. La primera fue sobre los programas sociales del gobierno dirigido hacia los pobres. En América Latina, el sector pobre en la sociedad lamentablemente es mayoritario, siendo este sector el más manipulable de todos. ¿Por qué? Bueno, son varios factores siendo el más importante: la “educación”. Un pueblo sin educación es un pueblo vulnerable a la manipulación astuta. Aprovecharse de la necesidad de los más inocentes es lo más indignante que puede hacerse. Es muy fácil venir y regalarle un poco de comida y unos centavos al sector bajo para que se vuelvan “dependientes” del estado, esperando que llegué la siguiente quincena o el siguiente mes para recoger su ayuda “solidaria”, para continuar en la misma situación el próximo mes. Es importante erradicar la pobreza, no haciéndolos dependientes del estado, sino buscando soluciones y estrategias para mejorar su situación económica, social y educativa, de manera que en un futuro cercano puedan contribuir en la construcción de un mejor país, lo cual no le conviene al “gobierno” pues un pueblo educado SABE elegir. El segundo aspecto que me llamó la atención fue sobre la participación de la juventud en Venezuela. Los estudiantes están comprometidos en una mejor Venezuela, donde arriesgan su propia vida para que se haga justicia. Se hizo una lista con nombres, firmas e identificación personal donde participaron más de 3 millones de venezolanos para exigir un cambio al gobierno. Ahora, los que participaron en esa lista son perseguidos y discriminados. Y el tercer aspecto que mencionó la diputada María Corina, fue sobre las medidas preocupantes y desesperadas del presidente de Venezuela en ejercer miedo a la población con sus relaciones con la milicia, donde arman a civiles, lavan la mente de los niños en las escuelas (ya que buscan que la milicia este a cargo de la educación desde pre-escolar en adelante) e infunden miedo a la sociedad. Cualquier semejanza con nuestro país “es pura coincidencia”.
Ahora, no quiero que se malinterprete esto, sino al contrario, ver a la luz de la palabra qué podemos hacer al respecto sobre la situación política de nuestro país. En primer lugar, las decisiones de Dios son soberanas, y todo lo que el hace es con un propósito. en Romanos 9 se habla sobre “La elección soberana de Dios” y me llamó la atención el verso 14 al 18…
“¿Qué concluiremos? ¿A caso es Dios injusto? ¡De ninguna manera! Es un hecho que a Moisés le dice:
<Tendré clemencia de quien yo quiera tenerla, y seré compasivo con quien yo quiera serlo.>
Por tanto, la elección no depende del deseo ni del esfuerzo humano sino de la misericordia de Dios. Porque la Escritura le dice al faraón: <Te he levantado precisamente para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea proclamado por toda la tierra.> Así que Dios tiene misericordia de quien él quiere tenerla, y endurece a quien él quiere endurecer.
Dios no ha sido injusto con Guatemala, sino al contrario, Dios quiere que su nombre sea exaltado aún en situaciones como las que vive Guatemala. “Porque para Dios no hay nada imposible (Lc. 1:37)” El puede levantar a Guatemala de donde estamos. Pero ¿Qué pide Dios? en 2 de Crónicas 7: 14 – 15 dice:
“Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra. Mantendré abiertos mis ojos, y atentos mis oídos a las oraciones que se eleven en este lugar.”
Pero tampoco significa que oremos y nos quedemos de brazos cruzados. En Guatemala el gobierno es elegido por democracia, donde el pueblo “participa” en la elección de sus lideres. Ahora bien, es triste al preguntar desde los más jóvenes hasta los más grandes su opinión sobre la política, donde la respuesta se reduce a: “Nos da asco”. Es importante que participemos en los procesos electorales, nos informemos y a conciencia ejerzamos nuestro voto. Hagamos todo lo humanamente posible en hacer valer nuestros derechos como todo ciudadano, pero ante todo, tomemos un tiempo para orar por nuestras autoridades. En Romanos 13 Dios nos habla sobre el respeto a nuestras autoridades. Aunque es muy difícil en nuestros días, Dios permitió que el gobierno actual este en el poder, y es tarea nuestra obedecer en respetar a las autoridades y pedir a Dios por una mejor Guatemala.
Escojamos a lideres que se sujeten a la Ley y que sean preparados académicamente para el puesto que aspiran. No cometamos los mismos errores de escoger al azar y terminemos con más “vendedoras de tomate, payasos, narcotraficantes y una operadora de maquila” cómo algunos de nuestros conocidos diputados en el congreso y posible aspirante a la primera magistratura del país. Con esto no quiero decir que las personas del más humilde origen no tengan derecho a opinar sobre el futuro de nuestro país, sino que cualquier persona que aspira a un cargo público debe estar debidamente preparada, para que su función sea efectiva; no es mi intención ofender ni discriminar a nadie, sino motivar a estudiar y prepararse para ser políticos eficaces. Un pensador dijo sobre los políticos: “Los políticos son semejantes a los pañales desechables… Hay que cambiarlos a cierto tiempo por LAS MISMAS RAZONES.” Informémonos de los planes de gobierno y no permitamos volver a caer en las trampas de los partidos políticos. Bien lo dijo Jesucristo, “un ciego no puede guiar a otro ciego…”
Les dejo el siguiente versículo para que mediten y comenten sobre él:
<Todo reino divido contra sí mismo quedará asolado, y una casa divida contra sí misma se derrumbará”
Lucas 11:17 (NVI)
¿Por qué creen que en Guatemala ya se registran más de 13 partidos políticos diferentes? A parte de la ambición al poder, ¿No será una estrategia política para dividir al país? Porque al final, en las noticias con las declaraciones de diferentes aspirantes a cargos públicos, resulta que todos se apoyan unos a otros…
Así que, como una pústula supurando, la política, puede limpiarse y desinfectarse tomando las medidas adecuadas.

lunes, 4 de abril de 2011

Mi ultimo día en la tierra...

¿Qué sucedería en el mundo si HOY murieras? ¿Cómo te recordarían la gente que te conoció y cómo afectaría sus vidas? ¿Cambiaría algo en alguna parte del mundo?

Si fuera mi caso, seguramente el cielo se tornaría gris, todas las personas en el mundo llorarían y lamentarían mi perdida, el gobierno dedicaría un día internacional a mi memoria. Músicos de todo el mundo escribirían canciones sobre mi vida, poetas y escritores harían obras sobre mi vida y trabajo, que pronto, se convertirían en "best sellers" en todo el mundo... ¡ESO NI YO ME LO CREÓ! SI YO MURIERA HOY, EL MUNDO SEGUIRÍA SU CURSO TAL Y COMO LO HACE CADA DÍA. Probablemente solo mi familia y amigos más cercanos se enterarían y les dolería un poco. Cuando pienso que sucedería si HOY fuera mi ultimo día en la tierra, aparecen una serie de preguntas del cómo empleé cada segundo de mi vida, como por ejemplo:

               ¿Cuanto tiempo pasas viendo TV diariamente?
               ¿Cuanto tiempo navegas por el Internet?
               ¿Cuánto tiempo esperas en el tráfico camino a la universidad o trabajo?
               ¿Cuánto tiempo dedicas para el estudio, aseo personal, comer... etc.?
               y probablemente la más importante... ¿Cuantas vidas has impactado?

Algunos estudios hechos en el año 2010 revelan que un americano promedio invierte 13 horas a la semana a navegar online y ver televisión, es decir, aproximadamente 2 horas diarias. Probablemente, no sea una cifra muy impresionante, sin embargo, si vamos sumando el tiempo de cada actividad que hacemos cada día, ¡podríamos asustarnos o por fin entender porque no nos alcanza el tiempo! Te reto a que en una hoja de papel escribas como empleas tu tiempo día a día y observes a que cosas le dedicas más tiempo del necesario. En mi caso, me di cuenta de que ¡invierto más tiempo en rascarme la barriga que ha leer un buen libro!

Ahora, ¿y esto que tiene que ver con que hoy fuera mi ultimo día en la tierra? Pues, ¡MUCHO! En Efesios 5:15-16 dice: "Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios aprovechando cada momento oportuno, porque los días son malos." (NVI) ¿Realmente vale la pena las cosas en las que invertimos nuestro tiempo? Nadie tiene asegurado cuanto tiempo vivirá en la tierra. Cada vez es más la inseguridad y violencia en el entorno dónde vivimos y los desastres naturales que pasan sin previo aviso, sin mencionar lo vulnerables que somos ante tanta oleada de nuevas enfermedades y virus que aparecen cada año. APROVECHEMOS el tiempo que tenemos, viviendo como si hoy fuera nuestro último día en la tierra. Creo que si entendemos este concepto, PODRÍAMOS VIVIR AL MÁXIMO CADA DÍA. ¿Cuántas veces nos levantamos refunfuñando de que no tenemos ganas de hacer nada, o porque no me siento cómodo en la universidad o en el trabajo, o porque simplemente tenemos flojera y no queremos hacer nada? Si supiéramos al cien por ciento cuando sería nuestro último día de vida, creo que hasta tendríamos una lista de cosas que hacer antes que llegue ese día. (Si se te viene a la mente un par de películas al leer esto, seguramente has invertido un buen tiempo en el cine o en el canal de películas... ¡yo te podría mencionar 3!)
              
Muchas veces es necesario que algún evento fuerte nos sacuda la cabeza para darnos cuenta de lo más obvio. Tras la muerte de un amigo muy querido por muchos, pude reflexionar la importancia de cómo empleamos nuestro tiempo todos los días, y de cómo utilizamos ese tiempo para cambiar otras vidas... Cuando lleguemos al cielo, nadie se escapará de la evaluación que hará Dios de nuestra vida, en la cual nos preguntará ¿Qué tan bien empleaste el tiempo y recursos que te otorgué? Hoy es el tiempo en que cambiemos la manera en que utilizamos nuestro tiempo, y que invirtamos lo mejor posible cada segundo en cosas que valen la pena. ¿Cuánto tiempo dedicas para ejercitar tu espíritu leyendo la Biblia? Estarías preparado si hoy viniera Cristo a recogerte? Te dejo con este pasaje para que lo reflexiones...

"Por lo tanto, manténganse despiertos, porque no saben que día vendrá su Señor. Pero entiendan esto: Si un dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, se mantendría despierto para no dejarlo forzar la entrada. Por eso también ustedes deben estar preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperen."

Mateo 24:42-44